Me gusta tanto, me coge tan bien, me confunde y me hace creer que puedo enamorarme de él. No tiene compromisos, no me besa con pasión, no me acaricia la espalda, no me abraza después de coger, pero aún así me vuelve loca.
Recién el jueves sentí que podíamos conectarnos un poco más, hasta me acarició y logró estremecerme. Por qué me tiene así? Por qué sigo diciendo que sí?
A veces creo que la solución es conocer otros, en este momento él es el único y por eso me tiene expectante.
Me genera adicción, me toca tan tan tan bien (mientras escribo esto lo recuerdo y me vuelve el cosquilleo ahí abajo), me dice cosas que me calientan mucho... no quiero bajarme nunca de ahí! Quiero que me someta, quiero que trate dulcemente, quiero que me lo haga rápido, despacio, quiero que me muerda, pero también quiero que me bese, quiero esta arriba de él, quiero que me ponga boca abajo y mientras me coge con fuerza quiero que me diga lo mucho que lo caliento...
Tuve que parar para darme placer mientras gritaba su nombre, es posible tener tanta "piel" con alguien al punto de querer cogértelo durante horas?
sábado, 10 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ahora sí, xime... si llegaste acá, a abrite, a contar y a mostrar, ahora sí que todo va a empezar a curar. me sorprendiste; me gustó mucho. ah, y respecto de la pregunta: creo que sí, que sí es posible. y qué suerte que así sea. besos, nena!
ResponderEliminarGracias Maru, te confieso que luego de haber leído varios de tus relatos me decidí a crear los míos... ayuda a curar, tal como decís vos.
ResponderEliminarey, qué bueno lo que me decís. ahí nos leemos entonces! ya te sigo, ya te agrego a mi ola de bloggers! besos, nena!
ResponderEliminar