Madrugada de derrota. Volvía a mi casa las 5 de la mañana, pensando en el alfajor que me esperaba en la heladera para la hora del bajón. Lo comí despacio frente al televisor luego de sacarme la ropa y el maquillaje.
5.15 me llega un mensaje de M, al parecer estaba con sus amigos cerca de mi casa y con ganas de verme. Sin pensarlo dos veces lo invité a mi casa.
Ordené el living, el cuarto y me preparé para esperarlo. Quince minutos después llegó.
Cuántas ganas tenía de verlo! Cómo me gusta que me salude con un beso en los labios!
Hablamos trivilidades y yo no podía esperar a desvestirlo, quería tocar su piel, pero lo que realmente no podía esperar era que me bese, con una pasión desgarradora, con lujuria, quería que me toque, me acaricie, que me quite la ropa desesperadamente.
M sabe retardar el placer, sabe crear el clima para que yo me vuelva loca y para que lo desee con unas ganas animales, instintivas.
Coger con M siempre es una novedad, siempre busca darme placer, probar cosas nuevas y hacerme gemir constantemente.
A veces puede ser brusco y hacer cosas que no me excitan, cuál es el fetiche de meterme la lengua en el oído? Por qué insiste en usar los dedos cuando estoy teniendo un increible orgasmo gracias a su preciosa lengua? A veces está bueno, pero no cuando son dedos violentos, intrusivos y torpes.
Aún así, M sabe como darme placer, me mueve de un lado a otro, me agarra con fuerza, me pone a prueba... y me encanta.
Descanso, un relax luego de una sesión de sexo desenfrenado. M duerme, yo cierro la noche a las 7 de la mañana y me acuesto a su lado pensando que hace más de un año que no duermo con un hombre.
martes, 16 de marzo de 2010
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Ah! Y yo creo que dormir con un hombre es una prueba mucho más alta que coger con él. Así que, bravo!
ResponderEliminarSí, tal cual, pero por otro lado quiero que ellos no le den tanta importancia, porque sino no me queda otra que dormir sola... o lo que es peor, ser elegantemente invitada a retirarme a horas en las que sólo pienso en quedarme.
ResponderEliminarPor lo menos sos "elegantemente invitada". Me ha pasado que me echen a la mierda, en más de una oportunidad. Yo no sé, pero a mí me cuesta un poco más dormir con alguien, que acostarme con él, por lo general. Nada como un buen osos de peluche!
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