Después de dos semanas de idas y vueltas, de calentarnos vía MSN y en lugares prohibidos, ayer, finalmente, cogimos como Dios manda... ahora que lo pienso imagino que a Dios no le hubiera gustado mucho, de hecho lo hubiera desaprobado, jajaja!
Desde el primer momento en que te ví desee estar con vos, que me arranques la ropa, que me digas lo puta que querés que sea para vos, que me muerdas, me agarres del pelo y me sometas durante horas a placeres interminables.
Las palabras estuvieron de más, los besos fueron escasos, la manera en que me cogiste fue increíble.
Pude sentir cómo temblabas, tal como lo hiciste la primera vez que me tocaste. Para vos es peligroso y casi prohibido, y es parte de lo que te mueve hacia mí. Para mí también es peligroso pero es tan excitante.
Creo que hubiera estado mejor si no hubiese fumado, ya que tengo imágenes en mi cabeza un poco confusas y despertarme hoy con la cabeza a punto de explotar me dice que me extralimité.
Aún así, esa hora y media de sexo pasional, de decirnos cosas, de pedirnos cosas, de demandar otras, fue justamente lo que necesitaba.
Ahora pienso en la semana que viene, en el modo cómplice de mirarnos y saber que cuando nadie nos ve soy tu putita.
Me caliento sólo de pensar en que fuiste mío, y por primera vez no gracias a algo que yo hubiera generado, vos solo viniste a mí y no pudiste resistir la tentación, eso me encanta y hace que mi maltrecho orgullo esté otra vez arriba.
Me gustó tu beso de despedida y también me gustó que me confíes tus cosas, pero decidí que voy a pasar de este tema sentimental, con vos no puedo y no debo. Sólo sos una diversión pasajera que al final me salió.
sábado, 7 de agosto de 2010
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