domingo, 27 de diciembre de 2009

Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago

Cuando corté con mi ex me dije: "no voy a hacer lo que él me hizo a mí", o sea, no voy a acostarme con un chico que tenga novia, no quiero ser la mina a la que la pobre engañada odie.
Eso fue en noviembre de 2008 y hoy, 26 de diciembre de 2009, hice lo que dije que no iba a hacer.
Aunque pensándolo bien lo hice:
1- porque este chico (Martín), mi ex jefe, me tenía ganas desde que yo estaba de novia;
2- porque él me buscó y siempre es gratificante saber que podés generar esa sensación en alguien;
3- porque sabía que podía;
Qué soberbia que sueno cuando leo lo que puse arriba, pero para engañarme? La verdad es esa, acaso la idea de este espacio no es ser sincero con uno mismo? por lo menos eso es lo que llevo haciendo desde que empecé, así que la conclusión es esta, lo hice más que nada para mi propio ego.
Creo que no estoy haciendo las cosas muy bien, hago todas estas boludeces porque sigo enganchada de Matías, ese desalineado periodista que me vuelve loca y que ahora no está en Buenos Aires.
Martín (el de 22) y Martín (el de 32), son sólo distracciones para no pensar en Matías, encima es con el que menos oportunidad tengo!!
Qué imbéciles que podemos ser a veces! Por qué complicarnos? Por qué las cosas no pueden ser más fáciles?
En fin, tenía que contar lo que había hecho, lo pasé bien (se podría decir) así que necesitaba contarlo.
Es es todo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Confesión

Ayer volví a verte y mis esperanzas se multiplicaron, pero al mismo tiempo se derrumbaron. Sé que no sos el hombre para mí, pero por alguna razón no puedo evitar desearte a cada minuto.
Ayer por primera vez me acariciaste con ternura, recorriste mi piel con tus manos, como queriendo memorizar mi cuerpo, me tocaste las manos con tanta dulzura que aún puedo sentir tus dedos. Temía moverme porque imaginaba que se iba a acabar, que ibas a darte cuenta que estabas abriéndote, que eras vulnerable.
El domingo pensé que me estaba enamorando de vos, ayer lo confirmé cuando en el momento que fuiste al baño, yo agarré tu buzo para sentir tu olor... no debería haberlo hecho, es más peligroso que acostarme con vos, es casi como besarte sin la intención de coger.
Qué puedo hacer? Necesito olvidarte, quiero que esto se vuelva sólo sexo, como al principio.
Matías, me hacés mal y sin embargo quiero pasar cada minuto con vos.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Creo que estoy enamorada

Hace tanto que no estoy enamorada que creo que me olvidé cómo era, aunque tengo una vaga sensación de lo que puede significar.
Cuando me contó que se iba me imaginé diciéndole. "Vayámonos juntos, a cualquier país, donde quieras, pero me voy con vos".
Ay! me gustás tanto, tanto, quiero estar todo el tiempo con vos. Cuando te vi el otro día me moría de ganas de besarte, no podía dejar de mirar tus labios e imaginar lo que sería besarlos una vez más. Quería acariciarte, sentir el olor de tu cuerpo y por sobre todo, quería que vos sintieras lo mismo.
Me gustás Matías, me gustás mucho, pero no sé si estoy enamorada de vos, espero que no, porque sé que me romperías el corazón.

martes, 24 de noviembre de 2009

Si espero desespero

Por qué me hago cargo de cosas que no me corresponden? Admito que también lo hago porque soy un poco masoquista y la tristeza parece ser un sentimiento recurrente. Sino cómo se explica la necesidad de ver las cosas siempre turbias?
Qué molestia que vayamos siempre a destiempo! Me niego a pensar que es un problema mío, todos tenemos las mismas necesidades y yo podría satisfacerlas ad infinitum, claro que se requieren dos, a veces.
Esto es una descarga, menos mal que lo puedo escribir! Pero por qué es tan difícil decir las cosas? Ya dije que no tengo vueltas, soy paciente, pero no tanto!
Qué confusión, las cosas deberían ser simples.
Uf, ni yo me soporto!

miércoles, 28 de octubre de 2009

Sigo buscando mi camino

Hoy, mientras viajaba en el último subte de la noche, luego de una jornada horrible de trabajo, imaginaba que mi vida era como el túnel por el cual transitaba: negro, con algunas luces en el camino y de a ratitos un espacio iluminado y con gente que sube y comparte el viaje conmigo.
La semana pasaba fue como la estación José Hernández, colorida, amplia, un lugar en el cual podés quedarte un rato a esperar que llegue el próximo tren, sin tener que preocuparte por horarios.
Fue una de las mejores semanas del año, donde compartí un viaje increíble con mi mamá, mis hermanas y mi sobrina.
Después llegó la estación 9 de julio, llena de gente que te empuja, que quiere sacar ventaja para entrar en tu tren, que habla a tus espaldas y que es irrespetuosa. Donde sólo podés rescatar muy pocas personas, esas que te piden permiso, que te ceden el asiento si ves que venís muy cargada, que se disculpan por haberte pisado sin querer... esas son las personas con las que querés viajar, con las que podrías compartir tu viaje.
También hay una estación que me lleva a vos, que me hace querer bajar y quedarme ahí todo el tiempo posible. En Scalabrini Ortíz sé que puedo encontrarte y espero con ansias el día en que me mandes un mensaje y me pidas que me quede, que esa estación es para los dos. Pero tenés que resolver el amontonamiento de gente, esa que se entrecruza entre nosotros y no nos permite acercarnos. Gente que te roba miradas y hace que no me pienses, que no sientas lo mismo que yo.
El problema es que yo no puedo ver a esas personas, sólo te veo a vos y eso no me hace bien, porque si pudiera ver que hay gente a mi alrededor no me sentiría tan sola o quizás no pensaría en que puede haber un futuro de amor entre nosotros.
Mi vida podría resumirse en ese tramo de la línea D. Congreso de Tucumán es mi pasado, el lugar donde solía vivir y creer que el amor era para toda la vida. Después descubrí, unas estaciones más adelante, que en S. Ortíz podía encontrarte, aunque sólo pase momentos fugaces ahí.
Por suerte después llega Callao, mi estación amiga, la que me ofrece el hombro para llorar y con la cual estoy en deuda siempre.
9 de julio es el lugar caótico del cual quiero alejarme, aunque sé que es una estación obligatoria para llegar a Catedral, donde termina mi viaje y donde la experiencia adquirida en la estación anterior puede hacer que mi viaje continúe.
Hoy me sentí tan sola viajando, porque no tenía estación donde bajarme. Hoy me di cuenta que no tengo ese abrazo de amor que puede hacer que me olvide de mis problemas, esa persona que al llegar a destino me bese con pasión y me diga que todo va a salir bien.
Hoy lloré mucho pensando en la frustración laboral, en el amor de una pareja que no tengo... Me parece que lo mejor va a ser que empiece a tomar otros caminos, quizás las combinaciones hagan que mi viaje se ilumine y que pueda llegar a mi destino por otro lado, tal vez sea más largo o más costoso, pero creo que vale la pena intentarlo.

sábado, 10 de octubre de 2009

Cómo le digo?

Me gusta tanto, me coge tan bien, me confunde y me hace creer que puedo enamorarme de él. No tiene compromisos, no me besa con pasión, no me acaricia la espalda, no me abraza después de coger, pero aún así me vuelve loca.
Recién el jueves sentí que podíamos conectarnos un poco más, hasta me acarició y logró estremecerme. Por qué me tiene así? Por qué sigo diciendo que sí?
A veces creo que la solución es conocer otros, en este momento él es el único y por eso me tiene expectante.
Me genera adicción, me toca tan tan tan bien (mientras escribo esto lo recuerdo y me vuelve el cosquilleo ahí abajo), me dice cosas que me calientan mucho... no quiero bajarme nunca de ahí! Quiero que me someta, quiero que trate dulcemente, quiero que me lo haga rápido, despacio, quiero que me muerda, pero también quiero que me bese, quiero esta arriba de él, quiero que me ponga boca abajo y mientras me coge con fuerza quiero que me diga lo mucho que lo caliento...
Tuve que parar para darme placer mientras gritaba su nombre, es posible tener tanta "piel" con alguien al punto de querer cogértelo durante horas?